Método Pilates

Pilates en la rehabilitación del acortamiento de isquiotibiales

El síndrome de acortamiento de isquiotibiales es una dolencia o lesión que se caracteriza por una disminución importante y progresiva de la elasticidad de la musculatura posterior del muslo, lo que provoca menor flexibilidad en dicha musculatura con la consecuente limitación de la amplitud de movimiento. Hoy te cuento en que consiste y cómo puede ayudarte la práctica de Pilates

Los músculos isquiotibiales se encuentran en la parte posterior del muslo y son: el bíceps femoral, el semitendinoso y el semimembranoso. Su origen e inserción van desde el isquión de la pelvis hasta debajo de la rodilla. Son los músculos principales de la parte posterior del muslo y tienen una acción combinada, flexora sobre la rodilla y extensora sobre la cadera, desempeñando un papel esencial en la estabilidad de la pelvis.

Aunque el origen de la patología todavía está en discusión por los expertos, se cree que una gran cantidad de los desgarros de músculos isquiotibiales está relacionada  con problemas de control central en la columna lumbar y en la pelvis.

El acortamiento isquiotibial afectará no sólo a su origen e inserción, sino que también se veran afectadas la  postura y la marcha. Puede ser responsable de la tendinitis rotuliana y dolor en cara anterior de la rodilla. Provoca rigidez muscular que no permite realizar los movimientos habituales con normalidad,  causando dolor, calambres, contracturas, desgarros, roturas y esguinces musculares. Sin embargo, lo más serio y verdaderamente importante son los problemas  que suelen  aparecer en la zona lumbar–sacroilíaca y parte baja y media de la zona dorsal, con dificultad para la realización del movimiento de flexión,  dolor e incapacidad.  

La estabilidad de la zona lumbar y la pelvis son uno de los principales aspectos en los que se centra el método Pilates y quizá por ello se convierte en un gran aliado en la prevención y mejora de esta dolencia.

Cómo puede ayudarte Pilates si tienes acortamiento de isquiotibiales

Al contrario de lo que ocurre con los entrenamientos de fuerza tradicionales, la rehabilitación basada en Pilates, trabaja la contracción concéntrica y excéntrica de la musculatura isquiotibial en un solo movimiento.

Gran parte de las lesiones tienen lugar cuando un músculo o un tendón se sobrecargan. El hecho de que durante los ejercicios de Pilates se busque controlar la contracción muscular durante todo el rango de movimiento, lo convierte en un método muy útil para la prevención y rehabilitación de lesiones neuromusculoesqueléticas.  

Ejercicios Pilates recomendados: Sccisors, Piramide, Spine strech, Roll down de pie,  Roll  up, One leg circle, Saw, Leg pull 

El método Pilates fortalece de forma selectiva los músculos estabilizadores lumbopélvicos, para entrenar el control de rotación del tronco,  para fortalecer y estirar de forma dinámica estos músculos y conseguir un equilibrio y alineamiento lumbopélvico. Aprendemos a iniciar la postura y el movimiento desde un centro fuerte,  lo que proporciona una base sólida y equilibrada para todos los movimientos.   

Asi que ya sabes, si tus isquiotibiales están acortados, ¡no esperes más y practica Pilates! 😀

Marisa Rodriguez, profesora de Pilates y SGA. Fundadora de enesenciamovimiento

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