Método Pilates

Pilates al aire libre. Te cuento las razones por las que deberías probarlo.

Que la práctica de Pilates es saludable es algo que ya sabemos, pero ¿sabes que practicarlo al aire libre aumenta sus beneficios en muchos sentidos? De hecho, Joseph Pilates, creador del método, era muy aficionado a practicarlo a la intemperie y ¡en calzón!, tanto en verano como en inverno.   

«Siempre que sea posible, ejercite al aire libre, en short o traje de baño y deje que los rayos ultravioleta cargados de vida alcancen y penetren cada poro de su cuerpo» ~Joseph H. Pilates~

Estamos en mitad del verano y esto significa que llegaron, o están por llegar las vacaciones y la hora de salir del estudio. Esta época del año, es el mejor momento para disfrutar de la brisa de la playa o el aire de la montaña, o para los que no gocen de estos entornos, simplemente de la naturaleza de un parque, mientras realizas tu rutina de ejercicios en un entorno apacible, con  aire puro en abundancia para los pulmones ¡Ni te imaginas la diferencia!  

Una de las cosas buenas que tiene practicar Pilates es que no requiere necesariamente  una sala, puedes  hacerlo en el exterior, disfrutando de todos los beneficios que aporta el ejercicio físico al aire libre, sólo tienes que disponer de una colchoneta o esterilla y buscar una zona lo más plana posible para no ejercer demasiada presión sobre las muñecas y los tobillos, un entorno apacible y tranquilo y tomar algunas precauciones.

Sobre todo planifica bien la hora a la que entrenas. Lo ideal es hacerlo en las primeras horas del día, o al atardecer, cuando el calor no es tan agobiante. De esta forma nuestro cuerpo no sufrirá los efectos negativos del sol y podremos entrenar más fácilmente. Si entrenas entre las 12 del mediodía y las 6 de la tarde notarás mucho más cansancio, y lo que es peor, podrías sufrir un golpe de calor. 

Además utiliza siempre crema o protector solar, e hidrátate especialmente bien.  

Hay varias razones y beneficios por los que deberías aprovechar esta época del año para practicar Pilates al aire libre, sobre todo si estás de vacaciones, ahí si que no tienes excusa para no hacerlo.  Sigue leyendo, te las cuento más abajo.

Algo tan simple como cambiar de escenario puede lograr que te mantengas  más alerta a lo que te rodea y ayudarte a concentrarte mejor.

A los reconocidos beneficios de ejercitar el cuerpo se le añade el impacto positivo de permanecer en espacios verdes rodeado de naturaleza y aire limpio, lo que aumenta  la autoestima y mejora el ánimo. 

Pilates es diferente a otros tipos de entrenamiento, no transpiras en exceso ni te agitas demasiado ya que no es un trabajo aeróbico, por lo que la pereza de pasar calor se minimiza.

Respirarás aire limpio que purificará tus pulmones y por ende, todo tu organismo, lo que significa que el principio de la respiración fundamental en pilates, se verá aumentado en sus beneficios.

Respirar aire fresco disfrutando de la naturaleza hace maravillas para reducir tu estrés. 

Cuando haga sol, siempre que tomes las medidas oportunas, tendrás los beneficios de obtener las vitaminas que nos aporta y  además, ¡te bronceas sin darte cuenta!

Sin horarios, puedes empezar y acabar cuando quieras.

Totalmente gratuito. Al contrario que en otros deportes al aire libre, como ciclismo, tenis, patinaje… que requieren de una inversión, para practicar pilates no necesitas ningún accesorio, tu cuerpo es tu herramienta. Aunque si lo deseas puedes utilizar accesorios muy útiles y fáciles de transportar, como bandas elásticas, soft ball, aro mágico… para realizar un entrenamiento más variado.

. Tampoco necesitas un lugar «especial» donde pagar para practicarlo, un poco de césped en un parque, te proporciona todo lo que necesitas para realizar infinidad de ejercicios.

Practicar Pilates con tu pareja o tus hijos puede hacerlo además divertido. Invitarlos a compartir contigo tu rutina de ejercicios es una manera excelente de pasar tiempo de calidad con tu familia mientras os poneis en forma. 

Por ultimo recordar  que el deporte en general ayuda al cuerpo a producir endorfinas, las denominadas hormonas de la felicidad, que además de hacernos sentir mejor, contribuyen a mejorar nuestras habilidades mentales aportando numerosos beneficios psicológicos y emocionales.

Entonces con todos estos beneficios, por qué no aprovechar el verano, las vacaciones y el buen clima para coger nuestro mat y disfrutar en plena naturaleza de la práctica del método Pilates. ¿Que me dices?

¿Aceptas el reto y me cuentas cómo ha sido la experiencia?

Eso sí … respira, concéntrate, controla y siente. Estés donde estés, estás haciendo Pilates.

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Marisa Rodriguez, profesora de Pilates y SGA. Fundadora de enesenciamovimiento

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